El Camino Real

El Camino Real,
El Camino Real o Cápac Ñan (quechua: Qhapaq Ñan, 'Vía principal o "El camino del Señor" o ”El camino andino principal”' )?, es el camino mas importante de entre los caminos incas. Todas los caminos del imperio nacian en el Cusco, la capital imperial,
En sus zonas mas anchas llega a ser un pavimento empedrado de 20 metros de ancho, escaleras que suben a una altura de más de 4.500 metros, caminos sobre agua y puentes colgantes que cruzan ríos caudalosos. No sólo era largo, ( Con más de sesenta mil kilómetros de longitud1 esta columna vertebral fue hábilmente construida por manos especialistas y puede ser comparada, por sus dimensiones, con la ruta de la seda o la Gran Muralla China ), sino que se construyó en uno de los terrenos más difíciles del mundo, ya que cruzaba el corazón de la cordillera de los Andes. Los problemas que planteó su construcción sorprenderian a un ingeniero moderno.
Los incas abrieron túneles en la roca a hachazos en vez de rodear las pendientes más a empinadas, tallaron escalinatas en las escarpadas laderas, por las que subían cómodamente sus bestias de carga, las llamas. Y crearon extraordinarios puentes colgantes sobre barrancas profundas y torrentes montañosos. El más espectacular es el puente de San Luis Rey, que no habría desentonado en un cuento de hadas.
Hecho de cuerdas de fibra y tablas de madera de 45 m. de largo, se balanceaba peligrosamente a unos 90 m arriba del río Apurimac. D e este puente, surgio tanto novela como película con su nombre
“El viernes 20 de julio de 1714, a mediodía, el puente más bonito de todo el Perú se rompió y precipitó al abismo a cinco viajeros. Este puente estaba en el camino real entre Lima y el Cuzco, y cientos de personas pasaban sobre él a diario. Los incas lo habían tejido con mimbres hacía más de un siglo, y a los visitantes de la ciudad siempre los llevaban a verlo. Era una mera escalerilla de delgadas tablas que colgaba sobre la garganta, con pasamanos de sarmientos secos. Los caballos, los carruajes y las sillas de mano tenían que bajar centenares de pies y pasar sobre balsas la estrecha corriente, mas nadie, ni siquiera el virrey, ni siquiera el arzobispo de Lima, hubieran descendido con los equipajes por no cruzar el famoso puente de San Luis Rey. El propio san Luis, rey de Francia, lo protegía con su nombre y con la iglesita de adobe que había al otro lado. El puente parecía ser una de esas cosas que duran eternamente; no era posible pensar que pudiera romperse. Todo peruano que se enteraba del accidente se santiguaba y hacía un cálculo mental de cuándo lo había cruzado por última vez y cuándo había abrigado el proyecto de volver a cruzarlo. La gente andaba por las calles como en éxtasis, suspirando; padecían la alucinación de verse caer en el abismo.
El puente de San Luis Rey
Thornton Wilder
Este Camino Real comunicaba las ciudades de Quito, Ecuador, en el Norte y Santiago, Chile, en el Sur, permitiendo al Inca controlar su Imperio y desplegar tropas según la necesidad desde la capital, Cusco. A lo largo de la ruta habían lugares de aprovisionamiento (tambos) y de descanso, corrales para llamas, habitaciones domésticas y postas militares de diferentes tamaños y grandeza, espaciados regularmente.
Gran parte de esta ruta se encuentra a una altura entre los 3.500 y 5.000 metros conectando áreas pobladas, centros administrativos, zonas agrícolas, zonas mineras y centros ceremoniales.
El Qhapaq Ñan unía un inmenso y heterogéneo imperio a través de un sistema político de poder bien organizado. Hoy, tiene el potencial de intensificar la relación entre los diferentes pueblos de los Andes, que comparten una cultura común de larga tradición
Muchos de los usuarios de los caminos eran soldados y chasquis, mensajeros del gobierno. Estos, corredores muy bien entrenados, estaban apostados a intervalos de 3 km. a lo largo de los caminos principales, y llevaban mensajes en relevos desde la corte de Cuzco y hacia ésta. Los incas no tenían escritura, de modo que los mensajes se transmitían en quipus, sartas de hilos anudados con claves de colores. Los equipos de relevos podían cubrir hasta 320 km. diarios. A esta velocidad, era posible que llevaran pescado en menos de dos días desde la costa hasta la corte incaica, situada 400 km. tierra adentro en lo alto de las montañas, para servirlo fresco en la mesa real.
Sin embargo, no fue sólo para transportar alimentos que crearon buenas carreteras, sino también para los soldados que mantenían a los pueblos del imperio bajo control. Era como una inmensa telaraña de poder esparcida sobre Sudamérica, que con el tiempo ayudó a los conquistadores españoles cuando se apoderaron del Imperio inca.
Sin ruedas una moderna procesión religiosa de los incas, en que un hombre representa a un santo cristiano que es transportado en litera, lo cual testimonia que este pu El recorrido por este camino andino es una experiencia inolvidable. El camino está pavimentado con bloques de roca y cuenta con escaleras, túneles y puentes de madera que atraviesan ríos, valles templados, la tibia selva nublada y las frías alturas andinas. Todo este conjunto hace meditar al visitante sobre el intelecto y la grandeza espiritual del hombre andino cuyo máximo logro fue la civilización Inca.
El Camino real o Cápac Ñan salía del Cusco en cuatro direcciones: al norte Chinchaysuyo, ocupado por quechuas, yungas y chibchas; al sureste, Collasuyo, ocupado por aymaras y qollas; el Contisuyo, al suroeste, ocupado por pukinas, y el Antisuyo, al oriente, ocupado por los antis (las actuales poblaciones nativas de la amazonía).
El Camino Real o Cápac Ñan permitió la integración de estos pueblos a través del intercambio de diversos productos, la transmisión de valores culturales, el acceso a los diferentes santuarios incaicos y el desarrollo de prácticas comunes. Fue además un símbolo del poder del Estado Inca que reflejaba su expansión a lo largo de la geografía sudamericana, llegando a abarcar seis países andinos actuales: Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Colombia, y uniendo diferentes regiones que conformaban el Tawantin Suyu.
El Qhapaq Ñan constituía la carretera principal norte-sur, que posibilitaba el control económico y político del imperio inca. El famoso Camino del Inca que une el valle sagrado de Cuzco con Machu Picchu, es sólo una parte mínima y tangencial de la gigantesca red de caminos incas.
